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7.6.11

Cuando ella quiere decir él.

Cuando llegas al mundo en Swakopmund porque a tu madre le sale del moño parir en pleno desierto africano y liarla parda con unas medidas de seguridad que ni en la NASA. Cuando tu padre decide que no tendrás la nacionalidad americana, sino la de Namibia, porque le sale del pepino. ¡Come pepino! Cuando tu familia parece una ONG y os sacan de paseo por turnos. Cuando tu madre tiene una colección de cuchillos en casa y a tu edad, además de autolesionarse, asesinaba alegremente a todas sus mascotas. Y cuando tu padre tiene un estilista sólo para que cuide su barba de vagabundo... Normal, lo que se dice normal, no es normal que salgas.






Y es que la pequeña Shiloh Nouvel Jolie-Pitt, que el pasado 27 de mayo cumplió cinco añitos y lo celebró con una fiesta pirata, no quiere ser chica. A ella, más que ser la damisela en apuros, lo que de verdad le mola es ser el príncipe salvador. Y sus papás, que son de lo más moderno que ha parido madre tanto aquí como en Namibia, pues le dejan que vaya a su pedo.

Al parecer todo comenzó hace un año, cuando la primogénita biológica y tercera de los seis churumbeles que tienen Brad Pitt y Angelina Jolie, se despertó en medio de la noche gritando como una loca. La pequeña no quería tener el pelo largo. Y su mamá, muy obediente ella, pues se lo cortó. Bueno, ella no. Un peluquero carísimo de Los Ángeles. Luego vinieron las corbatas, los pantalones masculinos, las sudaderas de rapero... Según Angelina es la propia Shiloh la que elige sus estilismos varios. Aunque algunas lenguas viperinas apuntan a que es la Jolie, con su vicio por llamar la atención, la responsable del cambio de look de la niña. Cosa que tampoco sería de extrañar si repasamos el historial que tiene a sus espaldas...






Shiloh, aunque prefiere que la llamen John, es la última hija de celebrities en cambiar de identidad sexual. Pero no es la única. Y si no que se lo pregunten a Cher. Que la pobre tiene un disgusto que no puede con la vida. La dulce niña de sus ojos se ha convertido, a sus 41 años, en un camionero de 200 kilos que si le mete una hostia le salta las costuras de su último lifting. Ella que es tan femenina y tan fina... Cher está pa que le de un chungo. Y la verdad es que ver a Chastity Bono convertida en Chaz da impresión. Pero la buena de Cher, aunque no lo comprenda, dice que lo apoya.






El que ni lo entiende. Ni lo apoya. Ni quiere que le hablen del tema. Es Warren Beatty. El ya anciano actor, esposo de Annette Bening, mujeriego empedernido y todo un macho de pelo en pecho, está flipando con su hija Kathlyn. La joven ya avisó a sus progenitores, y el que avisa no es traidor, que cuando cumpliera la mayoría de edad empezaría los trámites para su operación de cambio de sexo. Y en eso está. Warren creyó que podría hacerle cambiar de opinión. Como si esto se tratara de pedir café sólo o con leche. Anda que... Y como Kathlyn, que ahora se llama Stephen Ira, pasa como de comer mierda de escucharle... ¡Warren está que le da un parraque!






Nada, Shiloh, tú a lo tuyo. Ya ves que no eres la única. Y a quién no le guste... Pues que le den por donde amarga el pepino. ¡Come Pepino! ¡Viva el pepino! ¡Toma pepino!


17.5.11

Los modelitos imposibles de Pe.

Gracias a Penélope Cruz hemos descubierto que la máxima que parece aplicarse a modelos, actrices y demás artistas varias no siempre se cumple. Y es que nuestra querida Pe, esposa de Ja, hermana de Mo, nuera de Pi y cuñada de Ca, se ha quedado de lo más jamona tras parir al pequeño Leo. ¿Le habrán puesto ese nombre al churumbel para evitar el diminutivo? Chi lo sa. La cuestión es que nuestra actriz más internacional no ha conseguido volver a ese body que se curró con los años y a golpe de bisturí. Ni las dietas estrictas. Sí, sí, guapa, que nadie se cree que te pongas fina a cocidos madrileños como vas pregonando por ahí. Ni los entrenadores personales. Ni los tratamientos estéticos. Nada ha conseguido que Pe vuelva a su ser.






Y la verdad es que me la suda. De hecho me parece lo más normal del mundo.  Que a ver quién es la guapa que se queda hecha una sílfide a los dos días del parto. El problema es que Pe, inmersa en plena promoción de Piratas del caribe 4, se empeña en aparecer por la alfombra roja luciendo modelitos ocho tallas menos de la que debería llevar. Y mira, eso queda feo. Sin saber muy bien por qué, la Cruz ha pasado de imitar de forma enfermiza, obsesiva y compulsiva a Audrey Hepburn y  Sofía Loren,  a convertirse en una pequeña butifarra enfundada en vestidos que duele mirar. Que anda que no se les va la pinza a algunos diseñadores...

Parece que a Penélope le ha salido de golpe la choni que tanto se ha preocupado por mantener a raya. Así, sin avisar. Que si me voy a Cannes y me meto dentro de un traje horrible que hace que se me salgan las tetas por los lados... ¡Por Dios, que parece que en cualquier momento le van a reventar! Que si ahora me planto un disfraz de institutriz con un lazo al cuello que me tapa media cara. Que si ahora me pongo un vestido plagadito de cremalleras y encajes.  No, querida Pe. Así no. Que si bien nadie espera nada de ti como actriz, se te supone un cierto toque de glamour en tus apariciones públicas.






Dios sabe en qué estará pensando la de Alcobendas. Pero lo cierto es que ha dejado a todo el mundo con la boca abierta con ese cambio de rumbo en su estilo. Quizás Pe esté sufriendo una regresión. Quizás su nueva etapa como mamá le ha devuelto a sus raíces más horteras. Esas raíces en las que la moza parecía prima de las Azúcar Moreno. Porque si recordamos el día que recibió su primer Goya allá por 1999... Esos pelos. Esos collares del chino. Esos encajes con cubre pezón de pedrería. ¡Cuadrazo!






Pe... Pe... ¡Pero que cojones te está pasando Pe!

2.5.11

El piquetón y otros nardos del montón.

Hace unos días, y gracias a la revista Cuore, descubrimos que Gerard Piqué no sólo es grande en el terreno de juego. Fuera de él también. ¡Si es que se gasta un garrote que ni la sota de bastos! El muchacho se acercó al aeropuerto a recoger a su damisela colombiana, que llevaba varias semanas de turné por las américas, y se vio superado por el momento. Bastó un simple beso de la loca come tigres para que el piquetón saliera de su letargo y se pusiera a bailar el waka waka. La emoción, que es mucha. Bueno, eso y que Shakira parece tener un efecto revigorizante que ni el ginseng. Y si no que se lo pregunten al líder de los Fugees, Wyclef Jean, que mientras compartía escenario con la susodicha en los Grammy de 2007 se puso to burro y tuvo que salir por patas de allí. Tanto contoneo de caderas. Tanto movimiento de tripilla. Pues desconcertaron al bueno de Wyclef. El pobre acabó la actuación tapándose sus partes nobles con una mantita que se colocó a modo de fular. Vamos, la mar de discreto...






Si es que es lo que tiene. Que los pitos van por libre. Y cuando uno menos se lo espera... ¡Zás! Los soldaditos levantan armas y están dispuestos a disparar. El problema viene cuando la guerra es pública. Cuando todas las miradas se posan sobre tu ejército de tierra. Porque, aunque siendo una reacción física de lo más natural, la vergüenza no te la quita nadie. Y si eres famoso ni te digo. Prepárate para aparecer en todas las revistas y programas de cotilleos. Prepárate para los comentarios y comparaciones. Prepárate porque vienen curvas. Y seguro que estas no te ponen cachondo.

La pasada Semana Santa el marido de Beyoncé, Jay Z, sufrió una erección pública en pleno centro de Paris. La pareja, que se encontraba de vacaciones en la capital francesa, decidió comer en una terracita  aprovechando que el día estaba soleado. Que si unos aperitivitos. Que si un poco de champán. Que si unas risas por aquí. Que si un cafelito por allá. Lo normal, vaya. Lo que no es normal es el calentón que se pilló Jay Z. Porque al levantarse de la silla el mozo tenía plantada en plena bragueta una tienda de campaña tamaño familiar. A saber de qué estuvo hablando la parejita... Lo cierto es que aquello no bajaba. Y Jay Z optó por la naturalidad, marchándose del lugar con paso firme, la mano en el bolsillo y la cabeza bien alta. Como si la cosa no fuera con él.






Los hay que lejos de ruborizarse ante tal fenómeno de la naturaleza deciden aprovechar el subidón. ¡Y punto! Éste es el caso de Brian Austin Green, el pardillo de la mítica serie Sensación de vivir y marido de la deseadísima Megan Fox. Ambos salieron a tomar un chisme por ahí. Y entre el calor que hacía y que la Fox es un poco guarrilla... Pues nada, que dos más dos son cuatro. Al chico se le puso el nardo contento. Y Megan, ni corta ni perezosa, decidió regarlo un poquito. Allí que le plantó la mano a su maridito. Que si te restriego un rato. Que si ahora yo te agarro a ti. Vamos, que no se pusieron a copular encima de la mesa de milagro.






Si es que una buena erección pública no atiende a razones. Y hasta al más pintao se la puede jugar. Ahí tenemos a Jean-Claude Van Damme, ese hombre dispuesto a espatarrarse a las primeras de cambio que durante años nos atormentó con sus películas de artes marciales. ¡Kia! En un programa de la televisión brasileña se puso a bailar, desatado perdido, con una hermosa carioca. Y el hombre se emocionó tanto que le regaló a la audiencia una empalmada de campeonato. Se lo tomó con humor. Pero menudo trago... Si sois unos perracos desalmados que disfrutan con el mal ajeno... ¡Pinchad aquí!

Otros muchos tuvieron que pasar por semejante trance. Justin Bieber, al salir de una entrevista en Londres y rodeado de prensa, curiosos y fans locas, tuvo que taparse con la sudadera un alegrón espontáneo. David Beckham, en plena sesión de relax playero, se puso de lo más contento en compañía de la Posh. Y con un mini bañador blanco que no dejaba nada a la imaginación. ¡Menuda es la Vicky! Kevin Costner se fue a jugar al golf y se llevó el palo puesto de casa. Ronaldinho se fue a la disco para mover las caderas y algo más que las caderas acabó moviendo. ¡Si hasta a Bill Clinton se le puso dura mientras se daba un voltio con el velero!






Tranquilo Piqué. Que no has sido el primero ni serás el último...

17.4.11

Suri cumple cinco añitos.

Dentro de unas horas la pequeña Suri Cruise cumplirá cinco años como cinco soles. Y la verdad es que todavía no sé muy bien si felicitarle o darle el pésame. Porque la pobre chiquilla, con este nuevo año a sus espaldas,  se acerca peligrosamente hacia la auditoria a la que todo cienciólogo que se precie debe someterse. Es lo que tiene que tus padres pertenezcan a una religión que proclama a los cuatro vientos que los humanos fuimos plantados en la Tierra por alienígenas. Mira tú. Como quién planta unos cuantos nabos en el huerto de su casa.

A mi plin. Vamos, que cada uno con lo suyo. Pero no me parece justo que los niños sufran las consecuencias de las gilipolleces de sus padres. Si nada ni nadie lo impiden, y en cuanto cumpla los seis años, Suri deberá conectarse a un electro-psicómetro y someterse a un interrogatorio sobre su vida. Deberá contestar a un total de 99 preguntas tipo... ¿Tienes un secreto? ¿Alguna vez has sido cobarde? De este modo se detectarán las zonas de angustia o sufrimiento espiritual de la niña. ¡Manda cojones! ¿Por qué no se conecta la máquina Tom Cruise a la polla? Otra cosa no, pero la zona de angustia estaría bien clara... Suri, hija, prepárate. Trauma a la vista.






Menos mal que pertenecer a la Cienciología también tiene cosas buenas para Suri. Como la tratan como si fuera una adulta porque su cuerpo es el recipiente de almas antiguas que han pasado por muchas vidas... Sí. Sí. Para mear y no echar gota. Pero así se las gastan los cienciólogos. Bueno, la cuestión es que la niña aprovecha la coyuntura para hacer lo que le sale del moño. Le compran todo lo que se le antoja. Se queda hasta altas horas de la madrugada en los restaurantes de moda con sus papuchis. Y se convierte en la niña del exorcista cuando le viene en gana. Y que ni se te ocurra decirle nada. Hay que dejarla hasta que se le pase la rabieta. Palabra de alienígena.

Suri decide lo que quiere. Cómo. Y cuándo. Y sus deseos son órdenes para sus papás, a los cuales debe llamar por sus nombres de pila. Tom y Katie. Así se explican esos modelitos que se gasta, más propios de Paris Hilton que de una niña de cinco años. Esos taconazos. Esos bolsos. Ese maquillaje de Sephora. Y es que no se le pueden poner limitaciones. ¡Venga! ¡Alegría! Y si la niña quiere seguir usando el chupete a sus casi cinco años, pues que lo use. Aunque la boca se le quede hecha un cristo. Que se quiere poner ciega a pasteles mientras desayuna en la cama. Pues que se ponga. Y si se le antojan unas tostadas a las 2 de la madrugada. Pues que el servicio se las prepare echando hostias. Que está obsesionada con vestirse de princesa. Pues se le compran unas cuantas tiaras por 25.000 dólares y se le construye un castillo rollo Disney por otros 100.000... ¡Y punto! Oye, para ser cienciólogo hay que estar forrao, ¿no?






Desde luego Suri no es una niña normal. Aunque claro, si tu padre se llama Tom Cruise y se quiere comer tu placenta nada más nacer... Pues qué quieres. Y tampoco es que ayude mucho el aislamiento al que te someten. Tu mamá corre como loca mala al acabar tus clases de danza para sacarte de allí sin cruzar palabra con nadie. Porque no puedes hablar con niños no cienciólogos. Recuérdalo siempre. Y como no tienes mucho dónde elegir y estas un poco sola... Pues te ponen a estudiar español, francés, violín y mil cosas más. Tienes seguridad a tu disposición las 24 horas del día. Creen que eres la reencarnación de un alma vieja. Y para colmo se rumorea que tu padre es  el fundador de la Cienciología, L. Ronald Hubbard, cuyo esperma utilizaron para fecundar a tu madre. ¡Pa que vuelvas! Con la que tienes encima bastante bien has salido.

Suri se podrá olvidar de todo por un día. El día de su cumpleaños. Un día en el que los elefantes y las jirafas camparán a sus anchas por el jardín de su mansión hollywoodiense. Un día en el que todo el mundo irá disfrazado de los personajes de Alicia en el país de las maravillas. Un día en el que tomará el té con sus amigas cienciólogas. Y romperá una piñata a mamporro limpio.






Disfruta Suri. Que se avecina tormenta. ¡Happy Birthday! O no...


4.4.11

¡Let Britney alone!

Éramos pocos y parió la burra. No. Tranquilos. A estas horas Mariah Carey todavía no ha tenido a sus mellizos. Aunque por su bien espero que esté a puntito de caramelo. ¡Por Dios, que una mujer no puede dar tanto de sí! Pero no lo digo por eso. Lo digo por Britney Spears. Que otra cosa no, pero intentarlo... La chica lo intenta con todas sus fuerzas. Desde su descenso a los infiernos, allá por el 2004, periódicamente reaparece en la escena musical en un intento por volver a subirse al carro del éxito. Aunque de momento la pobre lo anda buscando desesperadamente cual Manolo Escobar del Mississippi. Porque cada vez que parece encontrarlo... ¡Zás! Un escándalo le amarga la fiesta.







Hace tan sólo unos días Britney presentaba al mundo su nuevo trabajo Femme Fatale. Y lo hacía ofreciendo un concierto exclusivo en uno de los programas de máxima audiencia de la televisión americana, el mítico Good Morning America. Chorros de humo a tutiplén.  Vestuario de guarrilla como en los viejos tiempos. Explosiones. Fans chillando como cerdos en época de matanza. ¡Oink! ¡Oink! Vamos, lo que viene siendo un auténtico triunfo para nuestra querida Brit. ¡Si hasta le obsequiaron con su propio día! Sí. Sí. Lo que oís. Además del día contra el cáncer. El día de la mujer trabajadora. O el día sin coches. Ahora ya tenemos el día de Britney Spears. ¡Toma ya! Si eso no es subirse por fin al carro del éxito que venga alguien y me lo explique. Tú no, Manolo. Que no eres objetivo.


Qué gusto da estar en lo más alto otra vez, ¿verdad Britney? Y eso que haces play back y bailar, lo que se dice bailar... Ya no bailas un cagao. Pues hija, una cosa te digo. No te pongas muy cómoda que la ostia va a ser gorda. Y es que resulta que el doctor Drew Pinsky, conocido en su casa y sólo a ratos, ha decidido desenmascararte. ¡Chán Chán! Golpe de música para crear tensión. ¿Necesario? No. Pero me apetecía.







El tal doctor Pinsky ha salido a la palestra para contarnos la verdad sobre el aspecto que ofrece en sus actuaciones la ex virgen de América. Según este señor con nombre de caniche Britney se mueve menos que los ojos de Espinete porque es bipolar. La medicación que suele recetarse para dicha enfermedad puede hacer que los pacientes tengan un aspecto robótico. Rígido. Agarrotado. Y eso, según el doctor, explicaría que la estrella del pop caminara por el escenario con tan poco garbo. ¡Y se queda tan ancho! Que sí. Que la pobre parece un fardo y da penica verla intentando hacer piruetas. Que vale. Que igual el Pinsky este tiene razón. Porque Britney ya estuvo ingresada una temporada en un hospital psiquiátrico. Pero, ¿era necesario ir a un plató de televisión y proclamarlo a los cuatro vientos? Hay que tener muy mala leche para hacerlo justo ahora que Brit intenta levantar cabeza...


Pues a mí este señor me ha jodido vivo. Porque ver a Britney dando tumbos por un escenario sin seguir el play back me resultaba divertido cuando pensaba que las whopper y la mala vida le habían pasado factura.  Pero si la chica está enferma y se atiborra a pastillas... Qué queréis que os diga. A mí me da lástima. Y ya no la puedo ver de la misma forma. ¡Que cabrón el doctor Pinsky! Con lo bien que vivía yo en la ignorancia.






Esperemos que este revés no haga que Britney vuelva a las andadas. Ni la negativa de Enrique Iglesias a compartir turné con ella. El cachorro de Julio, que se ha puesto digno y dice que no quiere ser el telonero de nadie. Pero vamos a ver, ¡si cantas como un lobo aullando a la luna! Y eso por ser fino y no decirte que cantas como el culo. Tú mismo, oye. Pero al menos con Brit te harías promoción.


Pues eso, que esperemos que no la machaquen más. Que la pobre a la mínima se nos rapa el pelo. Nos enseña la hucha. O se lía a paraguazos con la prensa. Dónde estará tu carro, Britney. ¡Dónde!

22.3.11

Celebrities 2.0

Sacarse fotos en pelotas no tiene nada de malo. Se elige una posturita sexy. Se pone cara de actor porno guarrete. Se prepara el flash. Y ale, ya tenemos una imagen para el recuerdo. Lista para ser enviada a nuestra pareja, rollete o desconocido con ganas de mambo. ¡Azúcar! El problema, más allá de las puñeteras lorzas turroneras o de los culillos no tocados por el sol, es que nunca sabes dónde puede acabar esa foto. ¡Maldito Internete! Si no te conoce ni tu madre y andas falto de complejos, pues mira... Te la suda. Y si le puedes alegrar el día a alguien. Pues nada. Uno que es generoso por naturaleza. Pero si eres una de las estrellas que conforman la constelación Glamour... El escándalo está garantizado.

Será que la primavera la sangre altera. Será el aburrimiento. O será lo que será. Pero lo cierto es que nuestras queridas celebrities tienen un vicio con autorretratarse en pelota picá que no es ni medio normal. Y claro, cuando aparecen en la red semejantes documentos gráficos vienen los llantos. Los ojos desorbitados. Los gritos desgarradores mirando al cielo. ¡Noooooooooooooooo!

Pero vamos a ver, almas de cántaro. ¿De verdad pensabais que vuestras foticos nunca verían la luz? Es que no tenéis dos dedos de frente, ¿eh? Que sois más conocidos que la Coca-Cola. Que el ciberespacio no es que sea muy seguro. Y que cualquiera os la puede jugar. Y lo digo por ti Miley, que te cargaste a base de disgustos y lencería fina a tu alter ego Hannah Montana. O por ti, Rihanna. Que mucho Umbrella para la lluvia pero eres más fresca que un limón granizao. ¡Por Dios, que estamos hartos de verte en bragas! Bueno, y sin ellas también.






Pero hay muchos más, no creáis. El último en aparecer ha sido, precisamente, el ex novio de Rihanna. Gracias al cantante y actor Chris Brown la comunidad científica ha hecho un descubrimiento histórico que va a dejar al Punset con la boca abierta y el pelo liso. Algunos hombres no descienden del mono. Sí, sí. Lo que oís. Descienden del caballo. ¡Virgen Santísima! ¡Pero menuda tranca calza el muchacho! Visto lo visto puedo asegurar desde ya que nunca me haré una foto desnudo. A ver quién aguanta la comparación...

Tras una ducha reconfortante al buen mozo se le ocurrió inmortalizarse en todo su esplendor para alegrarle el día a su nueva novia. Y ella, por su parte, decidió alegrárselo al resto de los mortales vía twitter. Toda bondad, oye. Sin embargo, las malas lenguas aseguran que se ha tratado de una operación de marketing para promocionar su nuevo disco F.A.M.E. Nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es lo que ha dicho Chris Brown al respecto. Hace unos días confesó en una entrevista que no tiene ningún problema con enseñar su cuerpo porque se siente muy cómodo con él. Y recalcó que no estaba para nada excitado cuando tomó la fotografía. Pues vale. Si así te quedas más tranquilo...

Esta es la famosa imagen de Chris, pero con su cosita pixelada. Los más morbosillos podéis verle en toda su plenitud, que es mucha, pinchando aquí. ¡El vídeo no tiene desperdicio!






Por si no tenían suficiente con los ex novios vengativos, los descuidos desafortunados o los amigos cabrones... ¡Toma! ¡Pa que vuelvan! Ahora resulta que el mismísimo FBI ha confirmado la existencia de una banda de hackers especializados en sustraer material comprometido a nuestras queridas celebrities. Según parece no es el dinero lo que motiva a estos ciberchorizos. Actuarían más bien por el gustirrinín obtenido al violar la intimidad de las estrellas. A Scarlett Johansson ya le ha desaparecido una foto guarrilla de su Iphone. Y a Vanessa Hudgens de su bandeja de Gmail. Pero hay más afectadas. Jessica Alba. Christina Aguilera. Miley Cyrus... Miley, hija, es que no te pierdes ni una. ¡Estás en todos los fregaos!






Pues nada, vosotros sabréis. Aunque yo me plantearía abandonar determinados hábitos. Que si os da por bajaros las bragas, slips y tangas cada vez que veis una cámara... ¡Luego pasa lo que pasa! Oye, algo malo tenía que tener la fama, ¿no?

13.3.11

Mariah Carey... ¡Se sale!

Hace unos días Britney Spears confesaba en la revista OUT que odia estar a dieta. ¡No te jode! Y el resto de los mortales también. Menuda exclusiva.  Todo el mundo sabe que donde esté un buen chorizo frito, con su pan y su aceitillo, que se quiten todas las acelgas del mundo. Pero hija, si vives de tu imagen es lo que hay. Y si no que se lo pregunten a Mariah Carey, que tiende a engordar cosa mala. Vamos, que sólo con oler la pizza se le pone el culo como una plaza de toros. Olé. Y si a esto le unimos que no levanta dos palmos del suelo. Olé. Y un dudoso gusto por embutirse en minivestidos ocho tallas menos de la que realmente necesita. Olé. Pues tenemos como resultado lo que viene llamándose un cuadro flamenco. Olé. Olé. Y olé.

La Carey se pasa media vida a dieta y la otra media sufriendo brutales efectos yo-yo. Claro, que su afición a pillárselas dobladas tampoco ayuda mucho. Mariah, que lo dicen los médicos. Que el alcohol es puritito azúcar. ¿Y a dónde va el azúcar? Pues al culo. ¿Y cómo se te pone? Como una plaza de toros. Olé. Sin embargo, y gracias a su embarazo, nuestra querida diva de bolsillo ha encontrado la excusa perfecta para olvidarse durante una temporada de las calorías... ¡Danger! ¡Danger! ¡Danger!





Que sí. Que Mariah está embarazada de mellizos. Y que los antojos son muy traicioneros. ¡Pero por Dios, es que parece que se ha comido a sí misma! Bueno, y a su marido. Y a Falete porque no lo conoce, que si no... también. Parece que la Carey ha visto el cielo abierto con su futura maternidad y se ha liberado de la esclavitud de su propia imagen. Y no es que me parezca mal. Cada uno con lo suyo, oye. El problema es que ha llegado a unos límites algo preocupantes incluso para ella.

A la buena mujer le ha dado por ingerir cantidades industriales de comida basura. Tal es la voracidad de Mariah, capaz de comerse las cheeseburguers a pares, que su pobre marido ha tenido que localizar un McDonald's 24 horas. Porque al parecer no son pocas las madrugadas en las que la diva exige su ración de grasaza. Y cuando ella dice ahora, es ahora. ¡Menuda es la Carey! Como siga por ese camino la van a tener que remolcar al hospital cuando se ponga de parto. Anda mira, como en la película Liberad a Willy. Eso sí, a ella no la tendrán que regar con la manguera. Aunque vete tú a saber, como es tan rara y caprichosa...






La Carey, entre hamburguesa y hamburguesa, va preparando la llegada de sus mellizos. La habitación ya la tiene equipada. Vamos, como cualquier madre primeriza. Paredes de marfil. Asientos de oro para los churumbeles. Armarios llenos de ropa de diseño. Ipod con diamantes incrustados en la mesilla de noche. ¡Para que luego digan que las celebrities son de otro planeta! Anda que...

Y hace tan sólo unos días celebró su baby shower. Rodeada de cientos de globos rosas y azules, entre los cuales era difícil encontrarla pues se mimetizó con el ambiente como si de un camaleón se tratara, recibió de sus amigos unos cuantos regalitos. Unas jirafas de peluche a tamaño real. Un juego de cama para las cunas de 2.000 dólares. Nada, unos detallitos sin importancia. Gracias a la revista Life and Style tenemos un documento gráfico del evento. No aparecen las jirafas, pero... ¿Sois capaces de encontrar a Mariah?






Pues nada hija, disfruta de tus cheeseburguers y tus patatas fritas que ya te queda poco para parir. Y luego ya no vas a tener excusa. Liposucción. Dieta Y ejercicio. Y a seguir con tu carrera que la nany ya se encarga de criarte a los peques. Mmmmm... Que hambre me ha entrado...  Mira, se acabó lo que se daba...  ¡Me voy al McDonald's!


6.3.11

Penélope Cruz vs. Eva Longoria.

No es ningún secreto que a Penélope Cruz el embarazo le sentó como un tiro. Trabajar en la cuarta entrega de Piratas del Caribe, perder su esbelta figura y dejar de fumar. Así. Todo junto. Le hizo desarrollar un mal carácter difícil de soportar incluso para Javier Bardem. Aunque claro, para ser justos, también hay que decir que Ja, hijo de Pi, cuñado de Mo y esposo de Pe, tiene los huevos cuadraos. Porque si bien se puso igual de ceporro que ella en un alarde de apoyo marital, no cumplió su promesa de acompañarla en el abandono de la nicotina. Y eso jode. Pero bueno, hasta aquí todo normal. Que las hormonas son muy putas y cuando les da por revolucionarse...

Sin embargo, y a pesar de verla de lo más sonriente en la pasada edición de los Oscar, parece que a la de Alcobendas le dura la mala hostia. Y el embarazo ya no es excusa... Quizás sea la dieta estricta a la que se está sometiendo. Que Leo no le duerme bien por las noches. O que la mala leche le viene de serie. Pero lo cierto es que Pe tiene las uñas afiladas y listas para atacar. La última en recibir su zarpazo ha sido Eva Longoria. 






Al parecer, según los rumores que circulan por la meca del cine, Penélope no está para nada contenta con la relación sentimental que mantiene su hermano Eduardo con la actriz de Mujeres Desesperadas. Le parece demasiado viejuna para él. ¡Tócate los cojones! Y cree que puede ser una mala influencia para la carrera del muchacho. ¿Perdón? ¿De qué carrera estamos hablando? Como no sea de la San Silvestre Vallecana... ¡Que a este chico no lo conoce ni su madre! Y eso que cuenta con la inestimable ayuda de Pe. Para que luego digan de los enchufes.

La cuestión es que la musa de ¡Pedrooooooo! piensa que la Longoria lo está utilizando para acercarse a ella y así conseguir ascender en Hollywood. ¡Toma ya! Primero, que no creo que le haga falta. Y segundo. En caso de ser cierto, no es la más indicada para poner el grito en el cielo. Porque Pe, si está en lo más alto del star system, no es precisamente por sus dotes interpretativas. No, cariño. Chillar y ponerle morritos a la cámara no es actuar. Alguien te lo tenía que decir. Pero liarte con Tom Cruise sí que te vino bien. Y bueno, quien dice Tom Cruise dice Matt Damon. Y Nicolas Cage. Matthew McConaughey. Orlando Bloom. Oliver Martínez... Vamos, que lo de Eva Longoria con tu hermano no tiene ni punto de comparación, ¿verdad? Pero claro, es muy fácil ver la paja en el ojo ajeno... Y no va con segundas. Lo prometo.






A pesar de ser un rumor de fiabilidad dudosa fuentes cercanas a Penélope han salido a la palestra, corriendo cual pollo sin cabeza, para desmentirlo. Y se han encargado de vender la versión happy flower del asunto. Pe y Eva serían intimísimas. Habrían compartido comidas familiares al calor del hogar. Se irían de shopping juntas. La Longoria habría sostenido entre sus brazos al churumbel de Pe. Y Pe le habría dado su bendición en lo que a la relación con su hermano se refiere porque... ¡Fue ella quién los presentó! Pues mira tú que bien.

Quizás nunca sepamos cual de las dos versiones es cierta. Y, sinceramente, me da igual. Pero como bien dice el refranero popular, que es muy sabio, cuando el río suena...

24.2.11

Christina Aguilera va de culo.

Existe una ley universal no escrita por la cual toda aquella persona que acaba con una relación sentimental se lanza, tras el pertinente período de duelo, a una etapa de furor adolescente incontrolable e incontrolado. Salidas nocturnas varias. Cambio de look radical. Bailoteos desenfrenados. Dos Gin Tonic. O tres. O cuatro. Que cuatro son las estaciones de Vivaldi. Y cuatro los Jinetes del Apocalipsis. Y para Apocalipsis el pedo que te agarras. Con o sin vomitona. Eso da igual. Y quizás, si se da bien la noche, algún que otro aquí te pillo, aquí te mato. Con su consiguiente morning after. Ahhhhhhhhhh!!!!! Lo del grito siempre dependerá del espécimen junto al que uno se despierte. Que por lo general es para mear y no echar gota...

Y sí. Todo esto es comprensible. Que para el desamor no hay nada como un tiempito de desenfreno. Pero otra cosa es lo de Christina Aguilera. ¡Es que lo de la Titi no tiene nombre!






Y es que la Aguilera, desde su divorcio, no levanta cabeza. Según fuentes muy cercanas a la artista, vamos, los típicos amigos marujos que lo largan todo sin miramientos, la Titi vive en una party continua. Parece ser que Christina se las pilla dobladas. Y con tanta frecuencia que ni sufre los efectos de la resaca. ¡Será borracha! Y claro, las consecuencias no se han hecho esperar. Lo mismo te llama puta a la cara que se folla a su nuevo novio en los baños de cualquier garito. Y tampoco es que se esconda mucho, no creáis. Se ha puesto ceporra. No atiende a consejos. Se pelea con todo el mundo. Y por si esto fuera poco, su ego, ya bastante desarrollado de natural, se ha desatado. Vaya, que la Titi está fuera de control. De hecho, no sería extraño que la cantante fuera ingresada en un centro de rehabilitación en los próximos meses. Siempre según la versión de sus amigos marujos.

Ahora se explica todo. Ahora se entiende que cantara cual loba aullando a la luna el himno americano en la final de la Super Bowl. Que se fuera de morros contra el escenario en la pasada edición de los Premios Grammy. O que resultara menos expresiva que Cher en la película Burlesque. Y mira que es difícil. Ahora se entienden tantas cosas...






A esta espiral de alcoholismo y destrucción en la que está inmersa la Titi es posible que también haya contribuido su condición de eterna aspirante a reina del pop. Porque cuando una tiene una voz prodigiosa. Un físico espectacular. Y madera de estrella. Cuando una tiene todas las papeletas para convertirse en la nº 1. Ser una secundaria de lujo no es opción. Ni consuelo. Madonna también le besó en esa mítica actuación de los premios MTV. Pero nadie se acuerda. ¡Si hasta el realizador de la gala cambió de plano y nos dejó sin verlo! Los laureles fueron para Britney. Y eso jode. Porque canta peor. Está más gorda. Se rapa la cabeza. La internan en un centro de salud mental. Enseña al mundo su caja negra... Y aun así te supera. Siempre lo ha hecho. Y eso jode mucho.

Y cuando lo intentas de nuevo. Cuando sacas un disco después de años de sequía. Y te conviertes en la más moderna para ver si se te pega algo de la Gaga. Cuando parece que remontas el vuelo. ¡Toma! ¡Pa que vuelvas! La crítica te destroza. Las ventas no acompañan. Te divorcias. Te nominan a los razzie como peor actriz. Vamos, que no me extraña que te des a la bebida, hija. Si ya lo decía la profesora del bastón. La fama cuesta.






En fin, mucha suerte Titi. ¡Y no te lo bebas todo! Deja algo para los demás, mujer. Que también tenemos derecho...

20.2.11

Deformaciones profesionales.


Ya se sabe que en Hollywood las apariencias lo son todo. Si una moza quiere triunfar en la meca del cine ya se puede ir ahorrando el talento. Que si se tiene, pues mejor. Tampoco es cuestión de tirarlo a la basura. Pero desde luego no es requisito indispensable. Porque en el país de las barras y las estrellas. De las hamburguesas XXL. Y del yes we can. En ese país dónde los sueños se cumplen con denominación de origen, lo realmente importante para brillar como una estrella del cosmos infinito son un par de tetas bien puestas. Un culo respingón y prieto. Y unos labios casi del mismo tamaño que el culo.

Algunas, las más vagas, en su empeño por mejorar lo que la genética les ofreció en el reparto o recuperar lo que el tiempo les arrebató, recurren a los cirujanos plásticos. Y claro, cuando el bisturí se mete por medio, el resultado puede ser monstruoso. Y lo que debían ser unos labios carnosos y apetecibles se convierten en un par de chorizos parrilleros dignos de la barbacoa del mismísimo Georgie Dann. Igual de apetecibles. Sí. Pero para otros menesteres. Algunas incluso sufren de estrabismo pectoral. Porque se les quedan unas peras de campeonato. Redonditas. Voluminosas. Pero una mirando pa Parla y otra pa Cuenca.






Como la cirugía conlleva ciertos riesgos, ¿verdad Nicole?, parece que nuestras celebrities han decidido cuidarse de un modo más natural. Aunque algunas salen estupendas del quirófano, y la mayoría han pasado por él, lo cierto es que la nueva moda allá en las américas es comer sano y hacer mucho deporte. Nuestras estrellitas se ponen finas a lechuga y tofu. Beben litros y litros de agua mineral. Eso sí. Carísima. Que con lo que cuesta una botella de ese agua milagrosa cualquier mortal paga un mes de hipoteca. Y luego se enfundan sus mallas de diseño, con las que podríamos pagar otro mes de hipoteca y ya van dos, para correr por cualquier playa exótica abrazada por cientos de palmeras y guardaespaldas.

Y aunque este movimiento sano y atlético parece inofensivo, el problema es que las hay que se obsesionan. Y unas abdominales de más pueden resultar tan dañinas como un bisturí mal utilizado. Si no que se lo digan a Madonna. La reina del pop lleva años corriendo como si no hubiera mañana. Levantando pesas como si de ello dependiera su vida. Poniéndose tan cachas que ni Terminator se atrevería a tocarle un pelo. Pero qué digo. ¡Si ella misma se ha convertido en Terminator! Músculos hiperdesarrollados. Venas a punto de estallar. La verdad es que no sé si prefiero los chorizos parrilleros de la Kidman...






La última en mutar ha sido Cameron Díaz. La que fuera paradigma de la feminidad, con unas curvas de vértigo, se ha convertido en todo un hombretón. Desde que sale con Alex Rodríguez, jugador de béisbol profesional, la chica se ha vuelto loca. Parece que se ha obsesionado con tonificar su cuerpo. Y a tenor de las últimas fotos que hemos podido ver de ella, la chica lo está logrando. Parece un filete de ternera de cualquier menú guarro. Duro y con nervios de acero. Vamos a ver Cameron, corazón, los excesos no son buenos. ¿Cómo vas a pasearte ahora por la alfombra roja? Te lo digo desde el cariño, pero... ¡Por Dios, que vas a parecer un travesti! Esos hombros. Esos pectorales como piedras. Esos bíceps que ya querríamos algunos...





Yo, visto lo visto, sólo puedo decir una cosa. Jesusito, Jesusito, que me quede como estoy.


9.2.11

Bardem está de buen año.

Y no lo digo porque nuestro querido Javier esté gordo. Que lo está. Que uno no sabe a quién le ha sentado peor el embarazo, si a él o a su santa esposa. Pero ya se sabe... Que si los antojos. Que si la depresión post-parto. Que si un secretismo que ni los expedientes clasificados de la NASA. Demasiada presión. Y claro, a uno le da por ponerse fino. Y de paso, como un fardo. Pero no. No lo digo por eso. Lo digo porque aunque los chinos se empeñen a golpe de dragón y rollitos de primavera en sumirnos en el año del conejo, lo cierto es que el 2011 bien podría ser el año de Ja. Y es que el hijo de Pi, marido de Pe y cuñado de Mo está que lo parte.






Javier Bardem ha comenzado el año siendo papá, nominado al Oscar como mejor actor protagonista y con una oferta multimillonaria para unirse al reparto de la nueva entrega del agente 007. Y no. No le han propuesto enfundarse en el esmoquin de James Bond. Que para eso está el buenorro de Daniel Craig. Porque seamos sinceros, no me imagino yo a Ja saliendo del mar con un fardahuevos ajustadito luciendo abdominales como piedras. No. Al muchacho le han propuesto ser el malo malísimo de la función. Y mira, eso sí le pega. Aunque conociendo sus ya famosos desplantes a proyectos de envergadura no es muy seguro que acepte...

Lo que sí es seguro es que los yankis adoran al actor más internacional que ha parido nuestra madre patria. La propia Julia Roberts ha hecho campaña entre sus coleguis, como si de unas elecciones presidenciales se tratara, para que Bardem consiga su tercera nominación a los Oscar. Y es que al parecer se hicieron super amigüitos rodando su última peli. Que por cierto, era un truño no... Lo siguiente. Pero a lo que íbamos. Que los americanos se han vuelto locos con nuestro Ja. ¡Si hasta lo incluyen en las listas de los hombres más guapos del planeta! Y mira, por ahí si que no paso. Que es muy buen actor. Sí. Pero feo es un rato. Y no me importa lo que digan los yankis. Sólo hay que ver el cartel de la película que tanto reconocimiento le está dando...






Y a todo esto nuestro Ja se deja querer. Mira tú. Mucho "no a la guerra", mucha manifestación contra el capitalismo americano, mucha pancarta y mucho rojo. Pero al final en Estados Unidos que está viviendo. Y no se le ve muy incómodo, no creas. Ay, Javier. Que somos presos de nuestras palabras y de nuestros actos. Pero a ti, desde tu mansión con palmeras y servicio, desde tu fiesta baby shower con Leonardo DiCaprio y Bar Rafaeli de invitados, desde las canchas de la NBA o desde los platós de televisión yankis... A ti te la suda. ¡Que la vida son dos días! Y me parece bien. Pero luego no me vengas con el puño en alto. 

En fin... ¡Feliz año de Ja para todos!

30.1.11

Monster, el perfume de Lady Gaga.

Pues sí. Era inevitable. Stefani Joanne Angelina Germanotta, o lo que viene siendo Lady Gaga, la ha vuelto a liar parda. Y es que parece que la cantante neoyorkina tiene un serio problema con su adicción a la polémica. Al escándalo. Y al mal gusto. ¡Por Dios, pero si es capaz de ponerse una mierda en la cabeza sólo para llamar la atención! Claro, que la chica dirá que otras lo tienen con el bótox y les va bastante peor que a ella. Y mira, ahí le tengo que dar la razón. Si no que se lo pregunten a la deformada e inexpresiva de la Kidman, que parece uno de esos monstruitos que tanto le gustan a la Gaga...




Mientras se cocina "Born this way", su tercer álbum de estudio que verá la luz el próximo mes de mayo, la nueva reina del pop ha decidido utilizar su twitter personal (@ladygaga) para ir calentando el ambiente. Y si hace unos días, a través de la red social, la chica nos regalaba la letra de lo que será su primer single o nos enseñaba el culo en todo su esplendor para promocionarla, ahora nos sorprende con el lanzamiento de una fragancia made in Gaga.

La cantante ha firmado un contrato, suponemos que multimillonario, con la compañía Coty Inc. para lanzar al mercado una línea de perfumes con su imagen. El primero de ellos, en homenaje a sus fans, se llamará "Monster" y podremos deleitarnos con su aroma en el 2012. Aunque claro, teniendo en cuenta que la muchacha ha pedido expresamente que la fragancia huela a sangre y semen... Pero... ¡Será marrana!  Lamentablemente, el perfume promete ser un éxito de ventas, porque todo lo que toca la cantante se convierte en oro. Así es que ya podemos ir preparándonos para oler a choto como nuestros antepasados prehistóricos.

Lady Gaga. Amor de mis amores. Corazón. Rayito de sol que ilumina mis mañanas. ¿Por qué nos castigas de esta manera? ¿Qué necesidad tenemos de oler a matadero o cuarto oscuro? En fin. Resignación...